La fiesta del té
Hay desabasto de medicamentos, no sé puede negar. Diariamente se sabe por los medios de comunicación que no hay fármacos oncológicos, vacunas, ni otros para para control de enfermedades y apenas van llegando unas cuantas fórmulas de todo tipo a los hospitales y clínicas.
Pero no es lo único en desabasto.
El cuadro básico de medicamentos contempla, fórmulas químicas para tratamiento de enfermedades, pero también las vacunas y los métodos anticonceptivos y profilácticos para prevención de embarazos y la propagación de infecciones de transmisión sexual, es decir los condones.
El número de nuevos casos de vih para el estado de Veracruz (ya no hablemos de toda la república) muestra un repunte, pues de acuerdo con la Secretaría de Salud Federal, en 2025 se reportaron 777 nuevos diagnósticos de vih entre enero y junio de 2025 .
La feminización de esta epidemia es un hecho, pues de los 777 nuevos de este año, 607 corresponden a hombres y 170 a mujeres. La llegada de cada vez más casos a las comunidades indígenas, el número de personas embarazadas con diagnóstico positivo al virus es evidente en las cifras que comparten el Boletín Epidemiológico y los datos de Censida, así como el Programa de Salud Materna.
Pues bueno, la norma dice que los centros de salud, clínicas y hospitales deben distribuir condones masculinos (desde los años 80 se tiene esa política) y los condones femeninos (gracias a una lucha de la sociedad civil). En teoría ahí está todo claro. Pero no pasa.
Hace más de dos semana que en el sector salud hay desabasto de condones masculinos. Condones femeninos hay, pero, uno por persona y para controlar que sea así, las personas que los solicitan deben dejar su nombre.
Parece simple, sí. Una mujer adulta puede ir a pedir un condón y efectivamente, sólo le darán uno, femenino, eso sí, pero sólo uno, que podrá usar durante un encuentro con una pareja, pero ¿y si al día siguiente tiene otro encuentro sexual? Ya no habrá método de prevención y podría contraer una ITS o embarazarse sin desearlo o quedarse sin tener relaciones.
Uno de los derechos humanos de las personas es el acceso a la salud y dentro de ella está la salud sexual y reproductiva, por lo que se deben garantizar las condiciones para que la población acceda a tratamientos como el del vih o en su caso los métodos de prevención y que a la vez sirven para evitar embarazos y prevenir infecciones.
El presupuesto estatal para la prevención y atención del VIH/SIDA cayó en casi un 9 por ciento en 2023, no repunta, complicando la entrega de insumos críticos como condones, pruebas y medicación.
Además de la prevención del vih, está el tema de la prevención de embarazos y el acceso que pueden tener las mujeres en edad reproductiva a métodos no hormonales. En la entidad se presenta una crisis en este sentido, pues de acuerdo con la Secretaría de Salud, de enero a mayo de 2023 se reportaron 9 mil 436 niñas de nueve a 14 años embarazadas.
En el marco del día de la Salud Sexual es interesante que en los Centros de Salud no haya condones, que a quienes van a solicitarlos sólo les den uno y que además deben identificarse con nombre y edad, para llenar registros que justifiquen las entregas.




