Con una audiencia que superó las expectativas, dio inicio el Festival de Cortometraje Veracruzano (FEVER) este viernes en el puerto de Veracruz. La función mostró a los asistentes cine con propuestas de animación, documental, ficción y experimental, creadas por realizadores de todo el estado.
El patio central del Centro Cultural Leyes de Reforma fue el escenario para que más de 80 personas de todas las edades conocieran las cintas sobre territorios, contextos urbanos y naturales, medio ambiente, lucha, diversidad cultural, pueblos originarios, identidad con la tierra y lo que nos rodea.

El diálogo entre realizadores y público después de la proyección
Después de la proyección, el público tuvo la oportunidad de realizar preguntas sobre el proceso creativo, la inspiración y la motivación, entre otros temas, a los realizadores presentes: Astrid Valencia (directora de Pieles), Juan Manuel Díaz (codirector de Flora y fauna de mi ventana trasera) y Angélica del Rosario Valero Barradas (realizadora de Ve a pescar).
Los creadores, todos jóvenes, contaron cómo las temáticas son elementos de su vida cotidiana o de su formación profesional, así como los retos a los que se enfrentaron durante el proceso.

FEVER sigue con más cortometrajes este fin de semana
El festival continuará este sábado y domingo en el puerto de Veracruz, en las instalaciones del Exconvento Betlehemita, en el centro histórico de la ciudad, a las 17:00 horas.
El sábado 10 de octubre, el programa incluye cortometrajes que se acercan a dimensiones más íntimas y políticas de la experiencia: identidad, género, memoria, emociones profundas, territorio, resistencia y las formas en que lo personal también puede convertirse en una mirada sobre lo colectivo.
Integran este programa:
Carta a Mara — Brenda Jiménez
El cumpleaños de Margarita — Jesús Alfonso Olmos
Alas y papel — Andrea Rodríguez Blancas
Post Mortem — Eduardo Aguilar Cuevas
¿A salvo? — Dalila Saray Camaño Rojas
Sueño con extraños: ¿De qué estamos hechos? — Naomi Shinehah Martínez González
Del gozo a la resistencia — Usmar Romero Martínez
Las manzanas no flotan — Marina Castañón
En tanto, en la función del domingo 11 de octubre, el público explorará situaciones cercanas y reconocibles: la juventud, el amor, la amistad, la familia, los encuentros y desencuentros, así como pequeñas experiencias de la vida cotidiana.
Integran este programa:
Las aguas de agosto — Edgar Emmanuel Castro Gómez
PoP! Soda — Lia Miranda
Siempre podría ser peor — Cristian García Roldán
Serendipia — Karen Daniela Yáñez de la Fuente y Estíbaliz Ángela Briseño Aguilar
Memorias del alba — Aldair Acosta Moctezuma
Máscara contra cabellera — Julen Martínez
El FEVER contará con otro ciclo de proyecciones en Xalapa, del 12 al 15 de noviembre, como parte de una programación que busca ampliar las posibilidades de circulación del cortometraje veracruzano y generar espacios de encuentro entre las obras, sus realizadores y distintos públicos.
¿Qué es FEVER y por qué apuesta por el cortometraje veracruzano?
El Festival de Cortometraje Veracruzano nació hace cuatro años de la mano de jóvenes xalapeños y xalapeñas entusiastas del cine y de la promoción de la cultura veracruzana.
Al observar que los festivales o las proyecciones de cine que se realizan año con año en la capital del estado no contemplaban —o lo hacían en pequeñas secciones— los trabajos hechos por realizadores locales, decidieron emprender el reto de convocar, seleccionar y presentar al público dichas creaciones.

A cuatro años de su fundación, el FEVER continúa desarrollando una plataforma dedicada a la circulación de obras vinculadas con el estado y a la construcción de espacios de encuentro entre realizadores, públicos, proyectos de exhibición, instituciones y otros agentes de la comunidad audiovisual.
El FEVER apuesta por el cortometraje como un formato capaz de reunir distintas voces, lenguajes y formas de mirar el territorio. A través de sus funciones, actividades formativas y colaboraciones, el festival busca contribuir a que estas obras encuentren nuevas pantallas y nuevos públicos dentro del propio estado.
Esta cuarta edición representa también un ejercicio de gestión independiente y colaboración. Ante un escenario de recursos limitados para el desarrollo de proyectos de exhibición, el FEVER ha buscado dar continuidad a su propuesta mediante la articulación de alianzas con instituciones públicas, espacios culturales, universidades y empresas que comparten el interés por fortalecer la circulación del cine y el acceso a la cultura en Veracruz.



