El Malecón Costero, Las Barrillas, las playas de Villa de Allende y otros espacios de Coatzacoalcos concentran actividades recreativas, deportivas, culturales y turísticas que reúnen a habitantes y visitantes durante diferentes temporadas del año. Pero atraer personas a estos lugares también plantea otro reto: contar con servicios, infraestructura y capacidad de vigilancia suficientes para acompañar la actividad turística y la realización de eventos en espacios públicos.
Coatzacoalcos acaba de incorporar nuevas herramientas a su Policía Municipal que amplían sus posibilidades en ese terreno: seis drones de vigilancia, 100 cámaras corporales y 15 motocicletas doble propósito, como parte del nuevo equipamiento presentado por el Gobierno Municipal encabezado por el alcalde Pedro Miguel Rosaldo García.
La tecnología no garantiza por sí sola la seguridad de un destino o de un evento masivo. Su función es proporcionar herramientas adicionales a los elementos policiales para observar espacios, documentar intervenciones y responder ante diferentes situaciones. Y ahí es donde este nuevo equipamiento adquiere otra lectura para una ciudad que también busca fortalecer su actividad turística.

Drones para vigilar espacios más amplios
De los seis drones adquiridos por el Ayuntamiento, cuatro son de operación convencional y dos cuentan con tecnología térmica. De acuerdo con el director de la Policía Municipal, José Alonso Cruz Ramírez, tienen una autonomía aproximada de entre 20 y 30 minutos, dependiendo de las condiciones meteorológicas, y pueden operar a distintas alturas de acuerdo con las necesidades de vigilancia.
El Gobierno Municipal contempla su utilización en diferentes puntos de Coatzacoalcos, incluyendo los complejos industriales, zonas de ríos y el área marítima. La posibilidad de observar desde el aire amplía además el potencial de estas herramientas en espacios extensos o donde existe una concentración importante de personas. Un dron puede ofrecer una perspectiva diferente a la que tiene una patrulla en tierra y complementar la observación de accesos, desplazamientos o determinados puntos de un área.

En Coatzacoalcos, esa capacidad resulta especialmente interesante por las características de algunos de sus principales espacios recreativos y turísticos. El Malecón Costero, por ejemplo, además de ser uno de los puntos de convivencia cotidiana de la ciudad, ha servido como escenario para actividades deportivas, culturales, desfiles y eventos familiares.
A ello se suman lugares como Las Barrillas y la Laguna del Ostión, donde se desarrollan actividades relacionadas con naturaleza, gastronomía y recorridos acuáticos; las playas y el Faro Bicentenario de Villa de Allende; el Parque Ecológico Jaguarundi; el Malecón Ribereño y el propio río Coatzacoalcos.
El Ayuntamiento no ha informado hasta ahora de un operativo turístico específico en el que serán utilizados los nuevos drones. Sin embargo, las características de esta tecnología abren posibilidades para complementar la vigilancia en espacios amplios, zonas naturales o concentraciones masivas, siempre acompañada de personal y protocolos adecuados.
Cámaras que también registran la actuación de la policía
Las otras protagonistas de esta modernización son más pequeñas, pero estarán mucho más cerca de las personas. La Policía Municipal incorporará 100 cámaras corporales o bodycams Hikvision, dispositivos que los elementos llevarán consigo para generar registros audiovisuales durante sus intervenciones. Su utilidad tiene una doble dirección.
Una cámara corporal puede registrar lo que ocurre durante la atención de un incidente y generar material que posteriormente permita reconstruir lo sucedido. Pero también deja registro de cómo actuó el propio elemento policial frente al ciudadano.

Por ello, este tipo de dispositivos se utiliza en diferentes corporaciones policiales como herramienta de documentación y también como parte de estrategias de transparencia y rendición de cuentas. Su sola utilización no elimina posibles malas prácticas ni garantiza mejores resultados. Su utilidad depende también de las reglas establecidas para determinar cuándo deben activarse, cómo se utilizan las grabaciones, quién puede acceder a ellas y qué mecanismos existen para proteger la privacidad de ciudadanos y policías.
En Coatzacoalcos, la adquisición no se limita a las cámaras. El Ayuntamiento incorporó cuatro estaciones de almacenamiento y gestión con capacidad de dos terabytes cada una, para un total de ocho terabytes destinados a descargar, administrar y resguardar periódicamente las grabaciones.
Será importante conocer posteriormente los protocolos bajo los cuales funcionará este sistema, especialmente el tiempo de conservación de las imágenes, las condiciones para acceder al material y los mecanismos de protección de los datos generados.
Motocicletas para ampliar la movilidad de los policías
La incorporación tecnológica se complementa con 15 motocicletas Lifan KPT400 modelo 2026 de doble propósito. Ocho fueron presentadas inicialmente y las siete restantes se encontraban en proceso de balizamiento. La característica de estas unidades es su capacidad para desplazarse por diferentes tipos de terreno, ampliando las posibilidades de movilidad de los elementos frente a las limitaciones que puede tener una patrulla convencional.
Esto puede resultar útil tanto en zonas urbanas como en sectores periféricos y lugares donde las condiciones del terreno dificultan el acceso de vehículos más grandes. El fortalecimiento de la Policía Municipal también contempla la incorporación de nuevos elementos certificados. Durante este proceso, 30 personas, entre mujeres y hombres, concluyeron su formación como policías certificados, de acuerdo con la información proporcionada por el Gobierno Municipal.
La seguridad también forma parte de un destino
Coatzacoalcos mantiene su importancia industrial y portuaria, pero su territorio también ofrece otra cara: mar, río, lagunas, gastronomía, naturaleza, espacios públicos y una agenda de actividades culturales y deportivas que comienza a ocupar distintos puntos de la ciudad.
Para una ciudad que busca mostrar esa faceta a sus propios habitantes y a quienes llegan desde otros lugares, el turismo no termina con organizar un festival, rehabilitar un espacio o promocionar un destino. También implica pensar en cómo se mueve la gente, cómo se vigilan los espacios, qué capacidad existe para atender una emergencia y qué herramientas tienen los elementos que mantienen contacto directo con ciudadanos y visitantes.
Los drones, las cámaras corporales y las nuevas unidades de la Policía Municipal representan herramientas que pueden contribuir a esa tarea. Su verdadero alcance dependerá ahora de cómo sean utilizadas, de los protocolos que acompañen su operación y de que la tecnología sirva no solamente para ampliar la vigilancia, sino también para documentar y transparentar la actuación de quienes tienen la responsabilidad de cuidar estos espacios.



