¿Qué tan viable es vivir sin auto en la ciudad de Veracruz? ¿Existe, siquiera, un buen sistema de transporte que lo permita?

Una hora antes, siempre
Salir de casa con una hora de anticipación se ha vuelto algo cotidiano para muchos veracruzanos, aunque en realidad sea tiempo perdido. Y no siempre alcanza: cruzar de Veracruz hasta Boca del Río, el municipio conurbado, puede tomar todavía una hora más en algunas ocasiones. Pero el problema no es solo salir antes. Es el esfuerzo, el estrés y el cansancio que se suman a la jornada laboral que apenas está por comenzar.

Tomar un camión significa esperar, muchas veces bajo el sol, con el riesgo de ser asaltado en el trayecto, y correr con la poca suerte de que la unidad no vaya saturada. Ver el transporte urbano abarrotado es una escena común en una ciudad donde las temperaturas superan con facilidad los 30 grados, y que en mayo llegan a rondar los 40.
Tener auto, entonces, deja de ser un lujo
Mas de 255 mil veracruzanos cuentan con automovil o moto en la ciudad, según datos del INEGI, pero dejarlo en casa y sumarse a la iniciativa ” Un día sin auto” no es fácil. Por eso quienes ya tienen uno prefieren hacer el esfuerzo por conservarlo, aunque tomar esa decisión también tenga un costo. ¿Qué implica tener un vehículo en la ciudad? Gasto constante de gasolina y mantenimiento, este último agravado por las malas condiciones de las calles, con baches que superan con frecuencia los 10 centímetros de profundidad.
La moto, que en teoría podría ser una alternativa más accesible, se ha convertido en una de las opciones más peligrosas para circular, con un índice de accidentes que la vuelve poco recomendable.
Taxis caros y aplicaciones atrapadas en un vacío legal
¿Qué otra opción le queda al veracruzano? Usar taxi resulta, para la mayoría, demasiado caro. Y recurrir a plataformas de transporte por aplicación se convierte en un albur: la ley de transporte en Veracruz mantiene una laguna que las autoridades correspondientes todavía no han resuelto, lo que en la práctica convierte el uso de estas plataformas en un delito para quienes conducen. Trabajan, literalmente, en la incertidumbre y la informalidad.
¿Dejarías tu auto por un día?
Si tienes vehículo, ¿te animarías a dejarlo un día para vivir la experiencia de moverte en transporte público o en un servicio bien establecido y seguro? La mayoría de los veracruzanos, honestamente, considera que no. Trasladarse desde la zona norte de la ciudad —fraccionamientos como Lomas 4— hasta Boca del Río puede tomar poco más de dos horas, y eso pensando en el mejor de los escenarios.

Subirse, en cambio, a una unidad en mal estado, saturada y con calor excesivo, se convierte en un verdadero martirio. Y mientras esa siga siendo la alternativa real frente al auto particular, la pregunta con la que arrancamos este texto seguirá teniendo la misma respuesta incómoda: en Veracruz, vivir sin auto no es una opción, es una resistencia diaria.
Perspectivas, por Ricardo Jonás Soto Contreras para Paralelo90MX.



