Bajo el nombre «Nos volvemos a encontrar», esta iniciativa disponible del 26 al 30 de octubre busca convertir las tradiciones mexicanas de Día de Muertos en un espacio de reflexión y acompañamiento emocional tanatológico para quienes atraviesan la pérdida de un ser querido.
Arlene Vázquez Olán, psicóloga clínica y tanatóloga, explicó que la propuesta surge de unir la cultura mexicana de los altares con herramientas terapéuticas utilizadas en la tanatología, disciplina enfocada en el acompañamiento de las personas ante una pérdida. Cada año, el altar tiene una temática distinta. En esta ocasión, el enfoque está relacionado con los ciclos y el duelo, con la intención de ofrecer a los familiares un lugar donde puedan reflexionar, expresar sus emociones y dedicar un momento a quienes ya no están.

Escribir una carta: una herramienta para expresar
Uno de los elementos que distingue a este altar es la posibilidad de escribir una carta dirigida a un ser querido fallecido. Aunque puede parecer una actividad sencilla, tiene un propósito relacionado con el acompañamiento tanatológico. Arlene explicó que esta herramienta se utiliza en los procesos terapéuticos para expresar palabras que quedaron pendientes, ofrecer disculpas, agradecer, despedirse o comunicar sentimientos que no pudieron compartirse en vida.
La intención es que las personas puedan trasladar sus emociones y pensamientos a algo físico, mediante un mensaje que les permita realizar una despedida simbólica y avanzar en su proceso de duelo. «La carta se maneja como la despedida, tiene fundamentos justamente para volver a comentar a la persona que ya no está aquí con nosotros, hacer una despedida, a lo mejor disculparnos, volver a decirle algo que yo me he guardado», explicó la especialista.

La actividad ha tenido una respuesta favorable entre quienes han participado. De acuerdo con la tanatóloga, sus pacientes han manifestado sentirse mejor después de escribir sus cartas, por lo que considera que esta dinámica está cumpliendo con el objetivo de ofrecer un espacio para expresar lo que sienten.
La psicóloga también recordó que el duelo no significa olvidar a quien falleció, sino aprender a vivir con su ausencia. «El duelo no es algo de que se olvida, sino más bien vivir con tu duelo, que ese dolor ya no sea tan doloroso», expresó.Para realizar la actividad, los visitantes reciben materiales con los que pueden elaborar sus cartas y colocarlas en el altar. También tienen la opción de escribir sus mensajes en pequeñas mariposas que posteriormente se integran a la ofrenda.

¿Por qué hay mariposas en el altar tanatológico?
Las mariposas tienen un significado especial dentro de la propuesta. Además de formar parte de la decoración, representan simbólicamente un medio para transmitir mensajes a los seres queridos que fallecieron. Arlene Vázquez explicó que este elemento se relaciona con las tradiciones mexicanas, en las que las mariposas son consideradas mensajeras. El colibrí también forma parte de los símbolos presentes en el altar.
Por ello, las mariposas que se observan entre las ofrendas no son únicamente adornos: detrás de ellas hay mensajes escritos por personas que han decidido compartir unas palabras con quienes extrañan. El altar tampoco se limita a las fotografías. En él pueden encontrarse frutas, bebidas y objetos relacionados con los gustos y recuerdos de las personas fallecidas, elementos que permiten a los visitantes establecer una conexión emocional con su historia.

Un espacio para recordar a familiares y mascotas
El altar tanatológico está abierto a cualquier persona que necesite un espacio para recordar a alguien que falleció, sin importar cuánto tiempo haya pasado desde la pérdida. La iniciativa tampoco distingue entre pérdidas humanas y animales, añade que han recibido visitantes que acuden a dejar ofrendas dedicadas a sus mascotas, puesto también representan vínculos afectivos importantes.
Durante las actividades, han escuchado historias de personas que perdieron a sus seres queridos hace muchos años y que, al participar, reconocen emociones que todavía necesitaban expresar. «Es un recordatorio de que, a pesar de las distancias, a pesar de las ausencias, a pesar de que ya no están en este mundo terrenal, siguen estando presentes en nuestras vidas, es poder platicar, así como el amigo que dejamos de ver hace un tiempo, sentarnos, tener esa conversación bastante íntima, bastante, ahora sí, de corazón a corazón», compartió la psicóloga.
Quienes no pueden acudir personalmente también tienen la posibilidad de enviar sus mensajes por WhatsApp para que sean impresos y colocados simbólicamente en el altar. El espacio «Nos volvemos a encontrar» estará disponible del 26 al 30 de octubre. Para enviar mensajes y solicitar información, está disponible el número 22 92 29 48 12. La actividad es gratuita y contempla también la colocación de ofrendas y la elaboración de calaveritas para niñas y niños.




