More

    “Los niños no lloran”: el silencio que explica por qué los hombres encabezan las cifras de suicidio en México

    En México se suicidan más hombres que mujeres. Las estadísticas señalan que 8 de cada 10 muertes por suicidio corresponden a ellos. Detrás de esta diferencia hay una posible barrera: la forma en que han aprendido a relacionarse con su propia vulnerabilidad y con la búsqueda de ayuda.

    Aunque el suicidio también afecta a las mujeres, la diferencia entre ambos sexos es marcada. En el caso de los hombres, las dificultades para expresar lo que sienten y pedir ayuda pueden convertirse en una barrera frente a situaciones que afectan su salud mental.

    Desde la infancia, la idea de que un hombre debe ser fuerte y resolver sus problemas por sí mismo puede marcar la manera en que enfrenta sus emociones durante la vida adulta. Para la psicóloga Itzihuari Ruiz Concha, estos estereotipos todavía representan un obstáculo que puede dificultar que los hombres se acerquen a especialistas.

    Una masculinidad que enseña a guardar silencio

    De acuerdo con la especialista, durante generaciones se ha transmitido la idea de que los hombres no deben mostrar tristeza, dolor o vulnerabilidad frente a los demás.

    Una frase tan común como “los niños no lloran”, explicó Ruiz Concha, puede convertirse desde la infancia en una barrera para exteriorizar las emociones.

    A esto se suma la expectativa de que el hombre debe ser quien mantenga el control, lleve las riendas de la casa y pueda resolver aquello que enfrenta. Bajo este modelo, admitir que algo está rebasando sus capacidades puede percibirse como una señal de fragilidad.

    El miedo a parecer débil también aleja de la terapia

    El estigma no termina en la dificultad para hablar de las emociones. También puede influir en la decisión de buscar atención psicológica. La especialista señaló que todavía existen hombres que consideran que acudir a terapia significa estar “loco” o que aceptar ayuda implica permitir que alguien más les diga cómo resolver sus problemas.

    El orgullo y el ego, añadió, pueden reforzar esa resistencia cuando existe temor a ser juzgado por la sociedad o por el propio entorno. Sin embargo, esta percepción comienza a cambiar.

    Hombres que ya buscan ayuda

    La psicóloga explicó que actualmente algunos hombres llegan a consulta por voluntad propia, porque identifican que necesitan trabajar en sus emociones y encontrar herramientas para enfrentar aquello que están viviendo.

    Entre los principales motivos de consulta figuran algunos como el estrés, la ansiedad, la violencia, el acoso y la discriminación, situaciones que afectan a los hombres y requieren atención.

    Reconocer estas experiencias representa un cambio frente a la idea de que los hombres deben enfrentar cualquier problema en silencio. Hablar de lo que ocurre, agregó, es uno de los primeros pasos para comenzar a trabajar en ello.

    Pedir apoyo no les quita hombría

    Frente a los estigmas que todavía rodean la salud mental masculina, la especialista consideró que una de las principales necesidades es construir espacios donde los hombres puedan hablar sin sentirse juzgados.

    El primer paso, explicó, es entender que pedir ayuda no representa una pérdida de hombría ni de identidad. La terapia, detalló, también permite cuestionar las ideas con las que una persona ha aprendido a interpretar sus problemas y obtener una perspectiva diferente sobre aquello que está viviendo.

    Así, la atención psicológica deja de plantearse como una señal de debilidad y puede convertirse en una herramienta para reconocer factores de riesgo asociados al suicidio, pedir apoyo y atender oportunamente una situación que está afectando la vida cotidiana. Esta necesidad de hablar de salud mental cobra mayor relevancia al observar que el suicidio no afecta de la misma manera a hombres y mujeres.

    La brecha también queda reflejada en los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). En 2025, México registró 8 mil 709 suicidios; de estos, 79.9 por ciento correspondió a hombres y 20.1 por ciento a mujeres. La tasa fue de 10.9 suicidios por cada 100 mil hombres, mientras que entre las mujeres fue de 2.6 por cada 100 mil.

    Hablar también es prevenir

    Tristeza persistente, aislamiento, pérdida de interés, cambios importantes en el comportamiento o hablar y escribir sobre querer morir son algunas señales de alerta que pueden advertir que una persona necesita ayuda. Ignorarlas o restarles importancia puede dejar pasar una oportunidad para intervenir. Por ello, ante una señal de riesgo, escuchar sin juzgar, acercarse y buscar atención profesional puede marcar una diferencia.

    Hablar de salud mental, preguntar cómo se encuentra alguien y acompañarlo a buscar apoyo también forman parte de la prevención del suicidio.

    Ante estas situaciones, la recomendación es acercarse a la persona y acompañarla en la búsqueda de ayuda. La prevención del suicidio también implica dejar atrás la idea de que pedir auxilio es una muestra de debilidad y reconocer que atender la salud mental puede ser una forma de prevenir que una crisis llegue a una situación irreversible.

    Share

    Lo más reciente

    Notas relacionadas

    spot_img

    Videos

    0
    Would love your thoughts, please comment.x
    ()
    x