Si algo caracteriza a Veracruz es su enorme riqueza agrícola, pesquera y ganadera. Sin embargo, cada vez es más común encontrar mesas donde predominan los alimentos ultraprocesados o productos traídos de otras regiones, dejando de lado frutas, verduras, pescados y alimentos que se producen localmente y que, además de ser más frescos, aportan mayores beneficios para la salud.
La reciente aprobación en Colima de la primera Ley Estatal de Alimentación Adecuada y Sostenible del país impulsada por la asociación Alianza Alimentaria, vuelve a colocar sobre la mesa un tema que también resulta relevante para Veracruz: la necesidad de construir una cultura alimentaria que privilegie los productos regionales, el consumo responsable y una mejor nutrición.

Consumir lo local también fortalece la economía
Consumir productos cultivados cerca del lugar donde se vive no solo mejora la calidad de la dieta, sino que también beneficia a pequeños productores, pescadores, ganaderos y comerciantes locales, eso promueve la Ley Estatal de Alimentación Adecuada y Sostenible impulsada por la organización Alianza Alimentaria.
En un estado como Veracruz, donde existe una amplia diversidad de alimentos durante todo el año, privilegiar la producción regional significa impulsar las economías comunitarias y reducir los costos ambientales asociados al transporte de mercancías provenientes de otras entidades o países.
Comer lo que da la temporada
Durante generaciones, las familias mexicanas basaron su alimentación en los ciclos naturales de producción.Consumir frutas, verduras, pescados y otros alimentos de temporada permite acceder a productos más frescos, con mejor sabor, mayor valor nutricional y, generalmente, a precios más accesibles.
Veracruz ofrece durante el año una enorme variedad de alimentos como mango, piña, papaya, plátano, cítricos, maíz, frijol, chile, mariscos y pescados, cuya disponibilidad cambia conforme avanzan las estaciones.

Reducir el desperdicio también es parte de una buena alimentación
Uno de los principios de una alimentación sostenible consiste en comprar únicamente lo necesario y aprovechar al máximo los alimentos, según define la Organización Mundial de la Salud dicho termino.
En México se desperdician miles de toneladas de comida cada año, mientras millones de personas enfrentan problemas de inseguridad alimentaria.Planear las compras, conservar adecuadamente los alimentos y aprovechar las porciones contribuye tanto a la economía familiar como a la protección del medio ambiente.

Menos ultraprocesados, más alimentos naturales
Otro de los retos actuales consiste en disminuir el consumo excesivo de alimentos ultraprocesados, bebidas azucaradas y productos con alto contenido de sodio, grasas y azúcares, expone la Alianza Alimentaria.

Su consumo frecuente está relacionado con enfermedades como obesidad, diabetes, hipertensión y padecimientos cardiovasculares, que representan algunos de los principales problemas de salud pública en México, según datos de la Secretaria de Salud. En contraste, una alimentación basada en frutas, verduras, legumbres, cereales, pescado y alimentos frescos aporta una mejor calidad nutricional.
Veracruz tiene una oportunidad
Aunque la legislación aprobada corresponde únicamente al estado de Colima, especialistas consideran que representa un precedente importante para impulsar políticas públicas enfocadas en fortalecer la producción local, mejorar los hábitos alimenticios y promover sistemas alimentarios más sostenibles en otras entidades.

Para Veracruz, uno de los principales productores agroalimentarios del país, el reto también pasa por recuperar el valor de los alimentos regionales y fomentar una cultura que priorice la calidad de la alimentación, el apoyo a los productores locales y el aprovechamiento responsable de los recursos naturales.




